La teología condiciona mi vida 2

Siguiendo la entrada del lunes sigo desarrollando el tema de la Soteriología (La Salvación), la pena es que no acabo de comprenderlo en su totalidad. Dios es maravilloso, vuelvo a repetir lo que dice la Biblia, las personas somos pecadoras, todos pecamos, merecemos la muerte eterna pero Dios, en su amor, nos envío a Cristo para pagar nuestra culpa. Todo esto me lleva a pensar que menos mal, porque por mi mismo es imposible alcanzar la salvación, medita en ello. Mi oración es que Dios toque tu corazón.


·         Propiciación: Propiciación quiere decir que la muerte de Cristo satisfizo completamente las demandas justas de Dios para con el pecador. Debido a que Dios es santo y justo, no puede pasar por alto el pecado; la obra de Jesucristo satisfizo completamente a Dios y cumplió su norma. La unión con Cristo hace al creyente aceptable para Dios y lo aleja de su ira.
La palabra veterotestamentaria kaphar quiere decir “cubrir”; hace alusión a un ritual para cubrir el pecado (Lv 4:35; 10:17). El verbo griego hilaskomai, cuyo significado es “propiciar”, aparece dos veces en el Nuevo Testamento:
o   Lucas 18:13 El recaudador de impuestos arrepentido oró que Dios le fuera propicio, o que le proveyera un cubrimiento para su pecado.
o   Hebreos 2:17 Declara que Cristo hizo propiciación por el pecado. La palabra también aparece tres veces como sustantivo (hilasmos en 1 Juan 2:2; 4:10; e hilasterion  en Romanos 3:25).
La propiciación está relacionada con varios conceptos:
1.      La ira de Dios. Como Dios es Santo, su ira está dirigida al pecado y debe apaciguarse para apartar al hombre de su destrucción eterna.
2.      Dios proporciona la solución cuando envía a Cristo para satisfacer el precio por el pecado.
3.      La muerte de Cristo calma la ira de Dios. El don de Cristo satisfizo la santidad de Dios y alejó su ira.
La propiciación va dirigida a Dios; Dios es propiciado: la muerte de Cristo vindica y satisface la santidad de Dios.
·         Perdón: El perdón es el acto legal de Dios por medio del cual elimina los cargos que había contra el pecador, porque hay una satisfacción adecuada o expiación por esos pecados. Hay varias palabras griegas para describir el perdón:
o   Charizomai, relacionada con la palabra gracia, y quiere decir “perdonar por gracia”. Se usa cuando se cancela una deuda (Colosenses 2:13). El contexto enfatiza que nuestras deudas quedaron clavadas en la cruz con la expiación de Cristo, que perdona gratuitamente los pecados de los que estábamos acusados.
o   Aphiemi cuyo significado es “dejar ir, liberar” o “despedir”. La forma sustantiva se usa en Efesios 1:7, donde enfatiza que los pecados del creyente se han perdonado, o se han despedido, por las riquezas de la gracias de Dios, como se revela en la muerte de Cristo. El perdón soluciona por siempre el problema del pecado en la vida del creyente: todos sus pecados pasados, presentes y futuros (Colosenses 2:13). Es diferente de la limpieza diaria del pecado, necesaria para mantener la comunión con Dios (1 Juan 1:9).  

El perdón va dirigido al hombre; el hombre ha pecado y necesita que se haga algo con sus pecados, que se borren.

·         Justificación: Mientras que el perdón es el lado negativo de la salvación, la salvación es el lado positivo. Justificar es declarar justo a quien tiene fe en Jesucristo. Es un acto forense (legal) de Dios por medio del cual declara justo al pecador creyente gracias a la sangre de Cristo. El énfasis principal de la justificación es positivo, y de él forman parte dos grandes aspectos: el perdón y la eliminación de todos los pecados y el final de la separación con Dios (Hechos 13:39; Romanos 4:6-7; 5:9-11; 2 Corintios 5:19. Lleva implícito también la concesión de justicia sobre la persona creyente y “un título para todas las bendiciones prometidas al justo”.
La justificación es un don que se entrega por la gracia de Dios (Romanos 3:24) y ocurre cuando el individuo tiene fe (Romanos 4:5; 5:1). La base de la justificación es la muerte de Cristo (Romanos 5:9), sin importar las obras (Romanos 4:5). La fe es el medio para la justificación (Romanos 5:1). A través de la justificación, Dios retiene su integridad y su norma, pero no puede entrar en comunión con los pecadores, porque a ellos se les ha imputado la justicia de Cristo.
La justicia va dirigida al hombre, el cual ha pecado y ha trasgredido la norma de Dios. El hombre necesitaba recibir la justicia de Dios para tener comunión con él.

RESUMEN
1.      La doctrina de la sustitución es importante, porque a través de la muerte de Cristo se satisficieron las demandas justas de Dios; fue una transacción legal en la cual Cristo lidió con el problema del pecado en lugar de la raza humana. Fue el sustituto por el pecado de la humanidad.
2.      La redención va dirigida al pecado; la humanidad estaba en esclavitud al pecado y necesitaba liberarse de esa esclavitud.
3.      La reconciliación es una provisión para todo el mundo, pero se hace efectiva sólo cuando es recibida por la fe personal.
4.      La propiciación va dirigida a Dios; Dios es propiciado: la muerte de Cristo vindica y satisface la santidad de Dios.
5.      El perdón va dirigido al hombre; el hombre ha pecado y necesita que se haga algo con sus pecados, que se borren.
6.     La justicia va dirigida al hombre, el cual ha pecado y ha trasgredido la norma de Dios. El hombre necesitaba recibir la justicia de Dios para tener comunión con él.   

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